A continuación un resumen sobre la información dada por Myles Sheehan, S.J., M.D., en la conferencia de prensa realizada esta tarde en el Loyola University Medical Center.
Dado lo que sabíamos al entrar a la cirugía del cardenal el pasado jueves, nos encontramos felices de reportar el mejor resultado posible: el tumor estaba contenido en la vejiga y en los uréteres sin evidencia de propagación o metástasis. Había un punto de tumor invasivo en la pared muscular de la vejiga cerca del área donde el uréter derecho entra a la vejiga. El tumor en el resto de la vejiga y en los uréteres izquierdo y derecho era un cáncer superficial conocido como carcinoma in situ 1 . El área invadida cerca del uréter derecho es designada como T2a. Todos los 10 nódulos linfáticos no muestran señal de tumor. Todos los márgenes quirúrgicos 2 , incluyendo ambos márgenes uretrales, dieron negativo de tumor. No hay evidencia de propagación fuera de la vejiga. Como un resultado de los encuentros de patología el tumor del Cardenal fue clasificado como de etapa T2a, N0, M0.
El Cardenal no requiere al momento radiación o quimioterapia.
Como hallazgo incidental, se encontró un pequeño punto del cáncer próstático localizado dentro de la próstata. La próstata es removida como parte del procedimiento de una cistectomía radical. Antes de la operación, el examen físico del cardenal y los resultados del examen de PSA (Antígeno Específico de la Próstata por sus siglas en inglés) no habían sugerido la presencia de cáncer de próstata. Es necesario enfatizar que esto es un hallazgo incidental y no se espera que tenga un impacto en la recuperación o pronóstico del cardenal. Aproximadamente 30 por ciento de las veces en que se realiza una cistectomía radical, se encuentra un cáncer prostático.
No sabemos en lo absoluto si el Cardenal está curado ni podemos decir de manera definitiva que está libre de cáncer. Lo que podemos decir es que el Cardenal George es un sobreviviente de cáncer con un buen pronóstico y que no hay evidencia de cáncer alguno en su cuerpo. El Cardenal George requerirá monitoreo para saber si el cáncer reaparece, pero no requiere otro tratamiento además de su recuperación, rehabilitación y su fortalecimiento.
Estamos encantado que estas noticias indiquen que el cardenal, una vez que su recuperación se haya completado, será totalmente capaz de retomar sus tareas como Arzobispo de Chicago. En este momento todos los resultados y el maravilloso progreso que ha hecho el cardenal están completamente en concordancia con el hecho de que el cardenal está totalmente a cargo de la Arquidiócesis de Chicago. De hecho, durante los pasados días, ha estado revisando algunas cuestiones sobre la Arquidiócesis con el Vicario General, el Padre John Canary. El Día del Trabajo comenzará con un horario limitado, sin embargo se debe mencionar, de nueva cuenta, que incluso en estos momentos el Cardenal está conciente de las cuestiones relativas a la Arquidiócesis y está trabajando con el Padre Canary. El día de hoy el Cardenal ha vuelto a comer, inicialmente con una dieta de líquidos, ha estado en una silla y se ha levantado y utilizado una andadera. En otras buenas noticias, su condición ha mejorado lo suficiente de manera que es muy probable que esta tarde sea trasladado de la Unidad de Cuidados Intensivos a un cuarto en una de las unidades de pacientes con cirugía.
Es importante dar gracias especiales y un reconocimiento a las personas, sin las cuales, estas noticias no serían posibles.
Primero, nos gustaría reconocer a la Dra. Eva Wojcik del Departamento de Patología. Como los anestesiólogos, los patólogos trabajan detrás de escena pero su trabajo proporciona el trabajo y la información que permite a los médicos clínicos tratar al paciente de una manera precisa y efectiva. La Dra. Wojcik y todos los miembros del Departamento de Patología han puesto una gran cantidad de trabajo y esfuerzo en este caso.
En segundo lugar, queremos reconocer a las maravillosas enfermeras que han estado cuidando al Cardenal George. No hay buena medicina sin una buena enfermera, y Loyola tiene enfermeras capaces, compasivas, cuidadosas e inteligentes.
- En latín, el término "in situ" significa "en su lugar", así pues, carcinoma in situ se refiere a un crecimiento descontrolado de células que permanece en su sitio original. Sin embargo, el carcinoma in situ puede convertirse en invasor, maligno metastásico, y por lo tanto, generalmente se remueve quirúrgicamente, si es posible (N. del T.)
- El margen quirúrgico se ha definido como la distancia entre las células tumorales y el borde marcado con tinta de la pieza extirpada. Es positivo cuando muestra señales de tumor y negativo cuando no tiene señales del mismo (N. del T.)
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