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CHICAGO
- (Enero 16 de 2003)
Funcionarios
de la Arquidiócesis de Chicago dieron a conocer el día
de hoy un reporte global que resume las acciones que la Arquidiócesis
llevó a cabo como respuesta al abuso de menores de edad por
parte de clérigos, durante la década pasada.
El reporte elaborado
por Jimmy M. Lago, canciller de la institución, confirma
que desde enero de 1993, el Comité Examinador de Aptitud
Profesional de la Arquidiócesis de Chicago ha determinado
que había causa razonable para sospechar que el abuso sexual
de menores ocurrió en 55 incidentes cuya antigüedad
máxima es de 40 años y que involucran a 36 sacerdotes
arquidiocesanos. Ninguno de ellos permanece en ningún tipo
de ministerio; todos han sido removidos, han renunciado o han muerto.
Durante los 10 años pasados se gastaron $16.8 millones en
ayuda a las víctimas y en acuerdos legales, en terapia para
las víctimas y los sacerdotes y en costos de representación
legal.
El reporte revisa
el número de acusaciones con fundamento procesadas y el estado
actual de los casos de sacerdotes arquidiocesanos acusados durante
el periodo de enero 1 de 1993 hasta el 16 de enero de 2003. Todas
las acusaciones presentadas durante este periodo fueron incidentes
que ocurrieron
antes de 1991. De los 36 sacerdotes arquidiocesanos, 19 fueron removidos,
nueve han renunciado y ocho han muerto.
El Reporte del
canciller no incluyó las acusaciones contra sacerdotes de
órdenes religiosas o sacerdotes de otras diócesis
cuyos casos hayan sido referidos a los superiores religiosos apropiados
o al obispo diocesano correspondiente.
El año
pasado, el Cardenal Francis George, O.M.I., Arzobispo de Chicago,
solicitó al canciller Lago un reporte actualizado sobre la
respuesta de la Arquidiócesis al problema de abuso de menores
por parte de sacerdotes.
"El abuso sexual de un menor por parte de un sacerdote nos
avergüenza a todos" dijo el Cardenal. "A toda la
Iglesia entristece el hecho de que algún sacerdote traicione
a una persona joven que confió en él. La Arquidiócesis
no sólo trabaja para ayudar a las víctimas sino que
además trata de proteger a todos los jóvenes a nuestro
cuidado y trata de manera justa a sacerdotes que son acusados de
abuso sexual a menores".
En su reporte,
Lago escribió, "Aún cuando un sólo incidente
de abuso sexual por parte de un clérigo es un número
demasiado grande, este reporte demuestra que los esfuerzos de la
Arquidiócesis durante los pasados 10 años para atender
este serio problema ha tenido como resultado tres hechos significativos:
- ningún
sacerdote con una acusación fundamentada de conducta sexual
inapropiada contra menores de edad está participando en
ningún tipo de ministerio en la Arquidiócesis de
Chicago;
- los funcionarios
de la Arquidiócesis han compartido los archivos de todas
las acusaciones con las autoridades civiles apropiadas y continuarán
haciéndolo;
- la Arquidiócesis
de Chicago continúa haciendo todo lo que puede para asegurar
la seguridad de los niños y jóvenes en sus parroquias
y escuelas".
En junio de
1992 se publicó un reporte previo, encargado por el fallecido
Cardenal Joseph Bernardin. Las políticas de la Arquidiócesis
sobre las conductas sexuales inapropiadas con menores de edad fueron
publicadas por primera vez en septiembre de 1992 y entraron en vigor
el 1º de enero de 1993. Estas políticas son revisadas
anualmente y fueron actualizadas recientemente para cumplir con
los Estatutos para la Protección de Niños y Jóvenes
adoptado por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados
Unidos en junio de 2002 y las Normas reconocidas por la Santa Sede
en diciembre del año pasado.
Resultados
relevantes
Los datos relevantes
del reporte del canciller son:
- 55 acusaciones
de abuso sexual a niños perpetrado por 36 sacerdotes arquidiocesanos,
siendo el más antiguo de más de 40 años,
determinadas por el Comité Independiente Examinador de
la Aptitud Profesional como creíbles.
- de los 36
sacerdotes, 19 fueron removidos, nueve han renunciado y ocho han
muerto;
- ningún
sacerdote contra quien se ha hecho acusaciones fundamentadas de
abuso sexual infantil sirve en ningún ministerio hoy en
día;
- se gastaron
$7.9 millones en consejería, acuerdos legales y otras formas
de ayuda a las víctimas, y $4.6 millones en el tratamiento
y monitoreo de los abusadores
- los costos
legales suman cerca de $4.3 millones (esto incluye $1.3 millones
gastados durante este periodo para defender a un sacerdote y un
director de escuela juzgados como inocentes por un jurado civil);
- de los $16.8
millones gastados, una porción proviene de la venta de
propiedad sin construcción, ganancias provenientes del
seguro de aproximadamente $3 millones, y el resto vino del fondo
general arquidiocesano, el cual será reembolsado de ventas
futuras de propiedades no relacionadas con parroquias y ganancias
de seguro. En el futuro, ningún donativo ya sea de una
parroquia o de la Arquidiócesis de Chicago, será
usada para solventar gastos directos por abuso sexual.
Puntos importantes
de las políticas
Las políticas
integrales de la arquidiócesis adoptadas por primera vez
en 1992, atendieron la educación, la prevención, la
ayuda a las víctimas, la cooperación total con las
autoridades civiles, compasión para el acusador y el acusado,
y un protocolo para determinar la aptitud de un sacerdote para el
ministerio. Establecieron también un Comité independiente
Examinador de la Aptitud Profesional, cuyo administrador es requerido
por ley a cumplir con todos los requisitos civiles de reportar cuestiones
relacionadas con el abuso sexual de menores y de cooperar con las
autoridades civiles. La arquidiócesis ha revisado todas las
acusaciones con las autoridades civiles apropiadas y continua haciéndolo
con periodicidad.
Los sacerdotes
tienen el derecho bajo el Código canónigo de impugnar
la decisión de removerlos del ministerio. "El proceso
de apelación es una manera de establecer la verdad y de hacer
justicia", afirmó el Padre Patrick R. Lagges, Vicario
Judicial para la Arquidiócesis de Chicago. "No es una
estrategia para sacarse de la manga un tecnicismo y poder reinstalar
a un sacerdote que ha sido removido del ministerio debido a una
acusación fundamentada de abuso sexual a un menor".
Las políticas
fortalecidas a partir de junio de 2002
Los Estatutos
para la Protección de Niños y Jóvenes fueron
adoptados por la USCCB (Conferencia de Obispos Católicos
de Estados Unidos por sus siglas en inglés) en junio de 2002,
y las Normas nacionales revisadas fueron aprobadas en noviembre
de 2002. Las políticas de la Arquidiócesis han sido,
por lo tanto, enmendadas para ajustarse a las políticas y
Normas nacionales. Cambios claves en las políticas de la
Arquidiócesis de Chicago, algunas de las cuales confirman
practicas anteriores, incluyen:
- una disposición
que afirma que "la arquidiócesis no entrará
en acuerdos de confidencialidad excepto por razones graves y con
fundamento presentadas por la víctima / sobreviviente".
- que "el
observar de manera necesaria las normas canónicas internas
de la Iglesia no intenta de manera alguna, el obstaculizar el
curso de cualquier acción civil";
- una disposición
de que una acusación contra un sacerdote fallecido deberá
ser recibida por el Administrador del Comité Examinador,
quien deberá elaborar un resumen escrito de las acusaciones
y referir al acusador con el Ministerio de Ayuda a las Víctimas
para que se lleve a cabo el cuidado pastoral apropiado.
La señorita
Leah McCluskey, recientemente designada Administradora del Comité
Examinador, dirigirá la Oficina para Examinar la Aptitud
Profesional comenzando el 21 de enero. Ella es una trabajadora social
licenciada. El Administrador del Comité Examinador de la
Aptitud Profesional, es un "informador obligado" quien
tiene como tarea cumplir con todos los requisitos civiles de reportar
cuestiones relacionadas con el abuso sexual de menores y de cooperar
con investigaciones oficiales. El o la administradora hace todos
los reportes requeridos por
el Departamento de Servicios a Niños y Familias de Illinois
(DCFS por sus siglas en inglés), e informa por escrito a
aquellos que hacen acusaciones, acerca de sus derechos para contactar
al DCFS de manera directa. Además, el Procurador de justicia
del estado para los condados de Lake y Cook es informado de todas
las acusaciones hechas.
"Los líderes
arquidiocesanos entienden que ningún paquete de políticas
y procedimientos es perfecto. Es imposible prever en detalle todo
posible escenario o situación que involucre el abuso sexual
de menores" escribió Lago. "También reconocen
que ningún esfuerzo, no importa cuán integral y bien
intencionado sea, puede compensar totalmente a las víctimas
por el dolor que han debido soportar. Sin embargo, los dirigentes
de la Arquidiócesis permanecen comprometidos en asegurar
que los niños y jóvenes estén seguros y que
aquellos que violan esa confianza sean removidos del ministerio".
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