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CHICAGO (17 de septiembre de 2003)
Funcionarios de la Arquidiócesis de Chicago lanzaron el
día de hoy una nueva iniciativa integral, el "Convenio
para Proteger a los Niños", con el objeto de unificar
y mejorar los esfuerzos para proteger a niños y jóvenes
del abuso sexual a lo largo y ancho de la Arquidiócesis.
La iniciativa ayudará a prevenir, reconocer y reportar señales
de abuso en niños. El Convenio aplica a cada uno de los más
de 25,000 adultos que sirven a la arquidiócesis, incluyendo
obispos, sacerdotes, diáconos, maestros, catequistas, ministros
juveniles, administradores, profesionales de servicios sociales
y todos los voluntarios que trabajan de manera regular con niños.
Un elemento clave es el programa de capacitación profesional
en el sitio de trabajo para la prevención del abuso sexual
infantil y juvenil el cual todos los sacerdotes, religiosos y personal
laico de la arquidiócesis están obligados a tomar.
Además, todos los voluntarios de las escuelas arquidiocesanas,
las parroquias, agencias y ministerios de servicios sociales quienes
de alguna manera tengan a su cargo y responsabilidad niños
y jóvenes de manera regular serán también requeridos
a completar la porción dada en el lugar de trabajo del nuevo
programa de capacitación. Y a todos aquellos que trabajan
directamente con niños se les requerirá que completen
una serie de ejercicios de seguimiento vía Internet.
"Este es un gran esfuerzo para cerciorarnos de la seguridad
de los niños y jóvenes que están a nuestro
cuidado" dijo el Cardenal Francis George, O.M.I., Arzobispo
de Chicago. "El programa cumple con los Estatutos de los Obispos,
y lo que es más importante, responde a la moral imperativa
de proteger de todo daño a los niños".
Componentes del Convenio
La iniciativa, anunciada por Jimmy Lago, canciller de la Arquidiócesis
de Chicago, incluye los siguientes componentes:
- Se ha establecido un nuevo ministerio, la Oficina para la Protección
de Niños y Jóvenes;
- Se programará capacitación profesional obligatoria
sobre la prevención del abuso sexual infantil para todos
los empleados y voluntarios, actuales y futuros, que trabajan
de manera regular con niños y jóvenes;
- Se harán revisiones de manera uniforme, incluyendo revisión
de antecedentes penales, para todos los empleados actuales y futuros
así como para todos los voluntarios adultos que trabajen
de manera regular con niños y jóvenes;
- Se desarrollará y promulgará un Código
de conducta uniforme para todos los miembros del personal y los
voluntarios de la arquidiócesis, que incluya la prevención
del abuso sexual infantil;
? En cada parroquia de la arquidiócesis se conducirá
un programa de educación con materiales impresos y vía
Internet sobre la prevención y el reporte de casos de abuso
sexual infantil.
“No tenemos mayor responsabilidad que asegurar, valga la
redundancia, la seguridad de nuestros niños” dijo Lago.
“En 1992, la Arquidiócesis de Chicago desarrolló
por primera vez políticas y procedimientos para responder
a las acusaciones de abuso sexual a menores por parte de clérigos.
Estas políticas incluían educación, prevención,
ayuda a las víctimas, total cooperación con las autoridades
civiles, compasión para todos los involucrados y una revisión
de la capacidad para el ministerio de la persona acusada. Desde
entonces, las políticas han sido mejoradas y refinadas teniendo
en mente un precepto clave: la protección de los niños
es de importancia capital. Creemos que el Convenio para Proteger
a los Niños es el siguiente paso para responder a este importante
compromiso.
Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes
Jan Slattery, la antigua directora del ministro de educación
superior para la Arquidiócesis de Chicago, ha sido nombrado
directora de la Oficina arquidiocesana para la Protección
de Niños y Jóvenes. Esta oficina será la responsable
de implementar la nueva iniciativa.
En la arquidiócesis, Slattery, madre de seis niños
y padre de crianza de Caridades Católicas por 12 años,
guió el ‘ministerio en el campus’ en un número
importante de universidades estatales y privadas en el área
de Chicago. También fungió como el enlace con presidentes
y directores del ministerio en el campus de cuatro universidades
católicas en la Arquidiócesis de Chicago. Previamente,
sirvió como directora de servicios administrativos en la
división de asuntos estudiantiles en la Universidad de Loyola
en Chicago. Al inicio de su carrera, Slattery, quien tiene una maestría
en educación de la Universidad de Loyola en Chicago, enseñó
ciencias en tres secundarias católicas.
“Nuestra meta inicial es proporcionar las herramientas a
cada sacerdote, maestro y miembro del personal de la arquidiócesis
para ayudarlos a conocer e identificar señales de todo tipo
de abuso, especialmente abuso sexual, de manera que hagan todo lo
que esté en su poder para mantener a nuestros niños
y jóvenes fuera de la ruta de ser lastimados" dijo Slattery.
La Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes
utilizará el programa VIRTUS ® del National Catholic
Risk Retention Group Inc., de Lisle, Illinois. El programa será
dirigido por un equipo de expertos en educación y capacitación
en el área de la prevención y las respuestas apropiadas
al abuso sexual infantil. La capacitación comenzará
inmediatamente. Dentro de los próximos 60 días, los
líderes diocesanos, sacerdotes y directores de escuelas participarán
en la primera ola de sesiones de capacitación a lo largo
y ancho de la arquidiócesis.
“Todo el personal participará en las sesiones de capacitación
iniciales así como lo harán todos los voluntarios
quienes trabajan de manera regular con niños y jóvenes"
dijo Slattery. “Después de completar la sesión
inicial, el personal que tiene contacto regular con niños
y jóvenes tendrá que completar un programa educativo
de 10 módulos a través de Internet. Conforme la iniciativa
vaya avanzando, la Oficina para la Protección de Niños
y Jóvenes tiene planeado proporcionar información,
educación y capacitación a los padres de los niños
en todas las parroquias de la arquidiócesis, afirmó
Slattery.
Se amplía la revisión de antecedentes
La Arquidiócesis ampliará su actual protocolo para
incluir la revisión de antecedentes penales en todos los
miembros del personal, actuales y futuros. Además, cada adulto
voluntario que trabaje de manera regular con niños y jóvenes
será también sujeto al mismo tipo de revisión.
Las revisiones de antecedentes penales serán llevada a cabo
por una división de la compañía Investigation
Technologies, LLC., la cual mantiene en Internet la base de datos
de registros criminales más grande del país con más
de 140 millones de registros que incluyen aquellos de delincuentes
sexuales.
Además, como parte del nuevo protocolo para revisiones,
todos los miembros del personal y los voluntarios que trabajen directamente
con niños, de manera regular, serán sujetos a una
revisión mayor utilizando las bases de datos del Departamento
de Servicios a Niños y Familias, el cual lleva un seguimiento
de los reportes fundamentados de abuso y negligencia infantil en
Illinois.
Si existiere una condena criminal de cualquier miembro o voluntario
que trabaje de manera regular con niños, se evaluará
el caso por un comité arquidiocesano. No se permitirá
que continúen en sus posiciones de personal o voluntario
dentro de la arquidiócesis a aquellos trabajadores o voluntarios
cuyas condenas criminales representen una amenaza para los menores
de edad, de acuerdo a la determinación del comité.
De manera similar, se terminará la relación laboral
con cualquier trabajador o voluntario de la arquidiócesis
que trabaje con adultos vulnerables y a quien, en el curso de la
revisión de antecedentes, se le haya encontrado una condena
penal que represente una amenaza para los adultos vulnerables a
su cuidado.
“Para poder asegurar la seguridad de los niños, estamos
mejorando nuestras prácticas y asociándonos con organizaciones
independientes reconocidas a nivel nacional para revisar y educar
al personal que trabaja en nuestras 375 parroquias, 283 escuelas
y más de 100 ministerios y programas" afirmó
Carol Fowler, directora del departamento de servicios al personal
de la Arquidiócesis de Chicago". "Creemos que estas
prácticas de revisión mejoradas, combinadas con prevención
adicional, programas de educación y capacitación nos
ayudarán ahora que buscamos hacer todo lo posible para cumplir
nuestro convenio para proteger a los niños de Dios.
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